jueves, 3 de abril de 2014

Crítica: 'Canción de Cuna para un Cadáver (Hush... Hush, Sweet Charlotte)' (Robert Aldrich, 1964)


'Canción de Cuna para un Cadáver (Hush... Hush, Sweet Charlotte)' (Robert Aldrich, 1964)





Después de glorificarse en el mundo del cine con '¿Qué fue de Baby Jane?' (1962), Robet Aldrich (¿Qué fue de Baby Jane?, Doce del patíbulo, El vuelo del Fénix...) intentó seguir la misma estela con un guión original realizado por Lukas Heller, el mismo que adaptó el de Baby Jane, pero añadiendo matices de puro terror psicológico a la nueva historia. Repitiendo equipo técnico, artístico y creativo que ya trabajó con él dos años antes, el director estadounidense vuelve a demostrar su exquisitez por las historias cotidianas con trasfondo oscuro y de cierta locura, su talento a la hora de dirigir estrellas y sofisticación de plasmar el fiel retrato de una época en la lente de su cámara.

Bette Davis (¿Qué fue de Baby Jane?, Eva al desnudo, La egoísta...) es una actriz mastodóntica, una de esas leyendas del cine que a cada película suya que veo me deja la sensación de estar ante una gran estrella del celuloide. A pesar de que su papel iba destinado en un primer momento a su archienemiga dentro y fuera de la pantalla, Joan Crawford (¿Qué fue de Baby Jane?, Johny Guitar, Hojas de Otoño...) que en ese momento rechazó el papel valiéndose de encontrarse enferma, otras "femmes Fatales" de la época como Hepburn o Leight también rechazaron el papel porque no aceptaron compartir escena con Davis por sus extrenticidades y mal genio. En consecuencia entrará Olivia de Hallivand (Lo que el viento se llevó, Si no amaneciera, La heredera...) ofreciendo otro duelo interpretativo a la altura de lo que se esperaba de este espléndido reparto. Las malas lenguas dicen que esta película no fue mayor porque la sombra de Baby Jane era demasiado alargada... Odiosas comparaciones. Creo que estamos ante dos película muy diferentes y parecidas al mismo tiempo que para beneficio del espectador, ambas son compatibles y de una calidad altísima.


La cinta comienza con un atroz asesinato y una canción de nana que a lo largo del metraje irá tomando un tono inquietante. Una solterona acaudalada en la zona que lleva treinta años recluida en su plantación llorando la muerte del hombre que amó, lucha para que el estado no expropie su casa para construir un puente en su beneficio. Pide ayuda a su prima y un amigo para ganar la batalla contra el estado, lo que desconocía era que la lucha contra sus oscuros recuerdos y la muerte de su amado volverán para atormentarla a raíz de la llegada de estos. Los diversos giros argumentales están representados estupendamente dando dinamismo a la trama, todo bajo una dirección exquisita y hábilmente guionizada.

Grandiosa Davis dando vida a la atormentada Charlotte Hollis, acompañada de una estupenda Olivia de Havilland que será la coprotagonista de esta inquietante obra, mostrando un desarrollo oscuro y perturbador con una ambientación fantástica que pondrá la tensión durante todo momento en el público sin dejarle un segundo para pestañear. Abordará sentimientos y emociones profundas sobre el ser humano como la soledad, el recuerdo omnipresente de una vida pasada que no termina de desaparecer, la obscenidad de la familia, el odio, los celos y la avaricia que se apodera de toda persona que intenta llevar a cabo sus planes a toda costa.

Toda la película fue rodada en Luisiana, al sur de Estados Unidos, creando el clima propicio para la historia. Los planos son magníficos, una demostración de gran calidad cinematográfica de la mano de Aldrich con una puesta en escena y fotografía soberbias en un blanco y negro que perpetúa la sensación de agobio asfixiante. Música hipnótica acorde con las escenas y efectos sonoros francamente buenos para ambientarlas. El desenlace es la guinda del pastel creado por Aldrich, esclarecedor y consistente que dejará sensación de justicia con el inestimable personaje de Charlotte.




Uno de los trabajos más perturbadores y desconcertantes de la época, mezcla de drama sureño y terror psicológico clásico bajo una dirección, puesta en escena, fotografía y ambientación formidables. Duelo interpretativo mayúsculo con unas extraordinarias Bette Davis y Olivia de Hallivand. Crimen, tensión, misterio y unos giros de guión que sentarán al espectador en su butaca,  manteniéndolo ojiplático hasta que descubra su esclarecedor desenlace.


Valoración: [8/10]  
★★★★★




P. Garrido



* Esta crítica está considerada de carácter comunitario dentro de un grupo de cinéfilos que compartirá su opinión de la misma entre los miembros del conjunto. Así pues, mostraré los enlaces a los distintas críticas confeccionadas por cada miembro para su información:


La Niña Gorda de Ohio
http://gordaohio.wordpress.com/2014/03/24/cancion-de-cuna-para-un-cadaver-a-quien-le-importa-que-fue-de-baby-jane/
Cine de Patio
http://cinedepatio.blogspot.com.es/2014/04/cancion-de-cuna-para-un-cadaver.html
Raven-Heart.com
http://comunidadravenheart.blogspot.com.es/2014/04/cancion-de-cuna-para-un-cadaver-hush.html
MotelPurgatorio
http://motelpurgatorio.blogspot.com.es/2014/03/cancion-de-cuna-para-un-cadaver-hush.html
El Peliculista
http://www.elpelicultista.com/2014/03/31/cancion-de-cuna-para-un-cadaver/
Cinéfilo Obseso
http://cinefiloobseso.info/elclubdelcinefilo-critica-de-hush-hush-sweet-charlotte/




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